Skip to Content

Campo interconductual

A la teoría interconductual (Kantor, 1924-1926; Ribes y López, 1985) también se le conoce como teoría de campo. Cabe aclarar que en la historia de la psicología han existido otras proposiciones que se denominan de la misma manera. Tal es el caso, por ejemplo, de la teoría de campo propuesta por Egon Brunswick (1952) o la propuesta por Kurt Lewin (1936).

El origen de estas tres teorías, que data de los inicios del siglo XX, es aproximadamente el mismo, pero su tratamiento es diferente. Para su entendimiento, permítase la siguiente analogía. Los principios de la física mecánica favorecieron el desarrollo de los automóviles, de los sistemas de irrigación y del conocimiento de las funciones que el corazón tiene en los seres humanos. Es debatible que alguien propusiera que tales desarrollos son idénticos en tanto que se basan en la física mecánica. De igual forma, sería debatible que alguien trate de justificar que el modelo de construcción de carros tiene que ser el mismo que se lleva a cabo en la agricultura y que la constitución del corazón puede describirse de la misma manera en que se fabrican los carros. Si así fuera, daría lo mismo que cuando se está enfermo se reciba la atención de un ingeniero mecánico, de un ingeniero agricultor o de un cardiólogo. O desde otro ángulo, que se busque la asesoría del cardiólogo para los problemas que aquejan a la producción de carros o de la irrigación en el cultivo de calabazas. Los principios (orígenes filosófico-conceptuales) pueden ser los mismos pero los elementos para desarrollar un campo de conocimiento, la forma de aplicación y el área en que se desarrollan pueden dar origen a planteamientos que no son semejantes entre sí. Las teorías pueden ser parecidas en ciertos aspectos pero diferentes en otros.

A riesgo de ser simplistas, puede establecerse que aunque las teorías de Kantor, Lewin y Brunswick son inicialmente semejantes, también son diferentes en tanto la manera en que desarrollan una teoría propia y se aplican al dar diferente importancia a los elementos participantes en sus teorías.

Entendiendo el campo interconductual

El campo interconductual, desarrollada por Kantor, puede entenderse mediante los siguientes ejemplos. Cuando alguien dice que Pedro rompió el vaso, puede entenderse que una acción de Pedro produjo el rompimiento del vaso. En otras palabras, se puede establecer que:
a) Pedro hizo algo
b) Como efecto de la acción de Pedro, se rompió el vaso.

Esta forma de pensar respecto a la ocurrencia de hechos es muy común: chocó porque iba muy rápido; le dio cáncer porque fumaba; pasó el examen porque estudió; rompió relaciones con el novio porque él es muy posesivo. En cada caso, se señala de manera “inequívoca” la causa (el porqué) y su efecto. Este tipo de argumentación se basa en la lógica causalista que, entre otros aspectos, supone que los efectos son aquellas cosas que ocurren después de un evento. Dichas explicaciones siguen el planteamiento de la física clásica que postula: a toda acción obedece una reacción. Sin duda alguna, la acción es la causa, la reacción es el efecto.

Lo anterior será una explicación suficiente si no se repara en algunos otros aspectos que pueden pasar por desapercibidos. Considérense los siguientes.

¿Cualquier acción de Pedro pudo causar el rompimiento del vaso? En su defensa, Pedro argumenta que apenas lo rozó. Supóngase que hay testigos que corroboran que Pedro apenas lo rozó. Obviamente la acción de Pedro produjo el movimiento del vaso y los testigos dicen también que el vaso estaba colocado en la orilla de la mesa de manera “muy peligrosa”, esto es, gran parte de la base del vaso estaba en el aire. Entonces, la causa del accidente  ¿fue el movimiento de Pedro o que alguien lo dejó mal colocado? Alguien podría considerar que para que ocurriera el accidente tuvieron que ocurrir los dos aspectos. Alguien posiblemente diría que Pedro apenas rozó el vaso que estaba en la mera orilla,  pero, el vaso se rompió, ¿o no? Ante esto, se podrían considerar otros aspectos “sutiles”: si el vaso hubiera sido de plástico o si la mesa tuviera las patas más cortas, el vaso no se habría roto. El personaje conciliador diría: Entonces el vaso no se rompió por la acción de Pedro, porque estaba mal ubicado, o porque la mesa era muy alta, sino que se rompió porque el vaso era de vidrio. Emocionado, el conciliador podría llegar a decir: Sí, y todo esto ocurrió debido (porque) a la fuerza de gravedad. Ya que muchos tienen dudas de lo que el conciliador argumenta, éste remata: ¡y además se rompió por que el suelo no está cubierto con una alfombra! si hubiera alfombra, nada de esto hubiera pasado. El vaso se rompió por la fuerza de la gravedad, porque era de cristal y porque no había alfombra.

La exposición de los comentarios del testigo conciliador puede parecer propia de un adolescente que al parecer, alega cosas indefendibles e insostenibles. Pero, los argumentos del testigo conciliador no pueden descartarse. Pueden minimizarse, pero la negación de ellos conduce a una situación insostenible ya que: a) un objeto cuyo punto de equilibrio está colocado ligeramente sobre una superficie puede caerse, incluso con una ráfaga de viento lo suficientemente fuerte, b) el cristal tiene la propiedad de ser rompible y c) todo objeto cuyo tamaño sea menor al de la Tierra es atraído hacia ella (fuerza de la gravedad). ¿Cómo negar todo esto? Desde el punto de vista de la teoría interconductual ninguno de estos argumentos es negable pero tampoco es afirmable que la sola acción de Pedro es la causa del rompimiento del vaso. La teoría interconductual considera que lo ocurrido es la interacción de diferentes elementos presentes en la situación, esto es, en el campo en el que todas las variables presentes ocurren.

El campo psicológico incluye la intervención de varios elementos (objeto de estímulo-respuesta, función de estímulo-respuesta, medio de contacto, biografía reactiva, historia del estímulo, etc.), no de uno sólo, como si los otros no existieran, no participaran o no modularan la interacción. La lógica causalista lineal asume que algo ocurre como efecto de un evento. En la psicología experimental esto se tradujo en la postulación metodológica que se expresa como “para observar los efectos de la variable independiente, se deben mantener todas las demás condiciones en estado cero ...” o bien, en la máxima de que el efecto de la variable independiente se observará “mientras todos los otros factores se mantienen sin cambio alguno”.  Al respecto, Ribes y López (1985) argumentan que:

“El campo interconductual es una representación conceptual de un segmento de interacción del organismo individual con su medio ambiente. Este campo está configurado como un sistema de relaciones recíprocas [de diferentes] factores”

(p. 42).
Y más adelante exponen que:

“... la concepción de campo, como alternativa al esquema causal heredado de la mecánica, formula la determinación de los eventos en forma de interrelaciones sincrónicas. Es conveniente señalar que postular una concepción de campo dentro de la psicología, no significa trasladar modelos de otras disciplinas –como ocurrió por ejemplo, en el caso de Kurt Lewin y su modelo topológico de la conducta. La concepción de campo como sistema descriptivo y explicativo de eventos y fenómenos de la realidad ha asumido muy diversas formas, no sólo en cada una de las ciencias especiales, sino incluso dentro de la propia física, en donde por vez primera se designó explícitamente de esta manera al esquema de análisis fundamentado en la búsqueda de interdependencias. Por ello, es importante señalar que la formulación del campo interconductual realizada por J. R. Kantor no es un transplante de algún sistema descriptivo tomado de otra disciplina, y en especial, de la física”. (pp. 48-49).

Su voto: Ninguno Media: 4.7 (6 votos)


Dr. Radut | book