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Evolución del estímulo

En la psicología interconductual siempre que se hace referencia a la respuesta del individuo, implícita o explícitamente se considera al objeto de estímulo con el que interactúa. Para su descripción podemos conceptualmente separar las acciones del individuo y las del objeto de estímulo.

Con base en esta licencia analítica, considérense dos situaciones:

a) Una persona adulta levanta un garrafón lleno de agua, empleando ambas manos;

b) La misma persona, en otra ocasión, levanta el garrafón vacío con una sola mano. En estos casos se muestra de manera explícita la descripción de la respuesta (levantar) y la del objeto de estímulo (garrafón, que está hecho de plástico transparente).

Pero la interacción es diferente en cada caso:

a) garrafón lleno – levantar con ambas manos, y

b) garrafón vacío – levantar con una sola mano.

La diferencia de las interacciones sugiere que la persona tiene experiencia para levantar garrafones y que su comportamiento (levantar) se adecúa a las condiciones que están presentes en el objeto de estímulo (garrafón). ¿Esa persona siempre ha levantado un garrafón de esas formas? Se supone que no.

Es argumentable que la persona ha aprendido a levantar garrafones de acuerdo a muchas circunstancias, una de ellas ha sido observando si el garrafón está lleno (pesa más) o vacío (pesa poco). Un garrafón es un objeto de estímulo que al estar lleno o vacío requiere de una acción diferente para ser levantado y esto supone la evolución del estímulo a partir de una primer experiencia, supongamos, el garrafón vacío. ¿El garrafón “determina” el tipo de acción o es la persona la que determina el tipo de acción al observar el garrafón? La psicología interconductual considera que es una “acción” recíproca, en la que la interacción de los elementos (respuesta y objeto de estímulo) es el ajuste a las condiciones del objeto y de la persona.

Otro ejemplo. Un alumno de primer año de primaria aprende a escribir con un lápiz. Posteriormente, teniendo el lápiz en la mano, sigue el ritmo de una canción golpeando el lápiz contra la mesa de su casa. Cuando su hermano le pregunta dónde está su mamá, sin decir palabra, el alumno señala con el lápiz la recámara de su casa.

En otra ocasión, el alumno está leyendo su libro de ciencias naturales y al sentir comezón en la cabeza se rasca con el lápiz. En otra circunstancia, al ver que su compañero de banca ponía su mochila en el área que le correspondía, puso su lápiz en la mitad del mesabanco y le dijo a su compañero: tus cosas deben estar del otro lado del lápiz. Este lado es mío.

El alumno de este ejemplo siempre es el mismo pero sus respuestas varían con relación al mismo objeto de estímulo (lápiz). Este caso ejemplifica cómo el lápiz se usa para escribir, para seguir el ritmo de una canción, para indicar una dirección, para rascarse, para delimitar un área.

El ejemplo denota que la evolución del uso del lápiz (objeto de estímulo) para el alumno incluye al menos cinco formas (ajustes funcionales) diferentes. Sin embargo, esto no indica cuál fue la primer forma de interacción que el alumno aprendió. Establecer la cronología (historia) de las diferentes formas de actividad requeriría de otros elementos. Aquí sólo se denota la forma en la cual se puede considerar y asumir la evolución del OE y, consecuentemente, las distintas formas de responder ante un mismo OE.

En otras palabras, el análisis de la evolución del estímulo devela el(los) tipo(s) de interacción que existe(n) en un sujeto específico. Dicha evolución es individual. El hecho de que para un individuo exista cierta evolución de un OE, no significa que la misma haya ocurrido para otro u otros individuos aun cuando hayan compartido las mismas situaciones, como ocurre en el ámbito familiar o escolar.

Aquí, es necesario puntualizar dos aspectos mediante las citas siguientes.

"A primera vista puede requerirse algún esfuerzo intelectual para apreciar cómo un objeto físico-químico, que en su estado aislado es considerado como una cosa inerte, ejecuta acciones. Pero este argumento se acepta cuando tal objeto es parte de un evento psicológico en tanto interactúa con el organismo. Reflexiónese, por ejemplo, cuánto contribuye una roca, mediante sus numerosas propiedades, a la conducta de percibir y juzgar de un geólogo. Puede ser útil considerar también que cuando los físicos o astrónomos estudian los eventos gravitacionales están forzados a describir el campo en términos de la mutualidad de la conducta de cada cuerpo inerte”.

(Kantor y Smith, 1975, p. 35).

Y en segundo término:

“La evolución del estímulo hace referencia a las variaciones que un estímulo particular ha tenido en el pasado como elemento de funciones estímulo-respuesta.”

(Ribes y López, 1985, p. 45).

 

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Dr. Radut | book