Skip to Content

Función suplementaria

A diferencia de la función contextual, ante la cual el individuo sólo es afectado por las contingencias, sin que su respuesta afecte en modo alguno los objetos y eventos con los que interactúa, en este nuevo tipo de interacción, el individuo suplementa una interacción contextual, modificando el entorno. En este sentido, la interacción es efectiva. Al respecto, Carpio, Pacheco, Canales y Flores (2005) afirman que

Los criterios de efectividad son requerimiento conductuales orientados a la producción de efectos específicos en la situación en la que se encuentra el individuo, quien debe interactuar con objetos y/o eventos manipulándolos directamente, mediante aparatos e instrumentos, o hablando (p. 14).

En este tipo de interacción resaltan tres aspectos. El primero es que el modelo interconductual asume que cada interacción más compleja incluye a la(s) anterior(es) más sencilla(s). Así, en el caso de la interacción contextual, la respuesta Ryx ante el estímulo compuesto Eyx incluye las respuestas básicas que corresponden a cada caso, esto es: Ey - Ry, Ex - Rx. Por tanto, en la interacción suplementaria se asume que la respuesta y el estímulo incluyen eventos anteriores en los que la interacción fue más simple, esto es contextual (ver evolución de estímulo y biografía reactiva).

En segundo lugar, Ribes y López (1985) describen que esta función es una interacción mediada por el individuo. Supongamos que ahora Justino está ante la sonaja (Ex) y la ve (Rx), teniendo la experiencia de que su madre ha dicho en repetidas ocasiones la palabra sonaja (Ey) que él ha oído (Ry) pero en este caso, la sonaja está al alcance de su mano, por lo cual llega a tocarla, moviéndola de lugar. En este ejemplo, podemos considerar que toda la situación original Exy – Rxy, es mediada por el movimiento que Justino ocasiona en la sonaja. De esta forma:

 funcion sustitutiva fig1

Podemos considerar que la respuesta motriz de Justino media (pone en relación) el primer (Exy) y el último evento (Et) y con ello, modifica el ambiente en tanto que su respuesta tenga como efecto el desplazamiento de la sonaja. En otras palabras, la respuesta de Justino suplementa (agrega algo) la situación.
El tercer aspecto ya implicado en párrafos anteriores, es que la respuesta es efectiva en el medio, produciendo un efecto en él.

Si bien la particularidad de la función suplementaria es que se trata de una interacción efectiva, los otros dos aspectos señalados de inclusión y mediación, son características de todas las funciones, por lo cual se retomarán sólo a manera de declaración en la descripción de las siguientes funciones.

La interacción suplementaria incluye muchos de los fenómenos estudiados en el condicionamiento operante o instrumental aunque la diferencia es que en este caso, se considera una interacción entre el estímulo y la respuesta, no como una respuesta que es posibilitada por un estímulo discriminativo y posteriormente reforzada por sus consecuencias. Es posible que más de uno considere que esta aproximación interconductual sólo substituye los nombres de los mismos elementos del condicionamiento operante. No es así ya que la nomenclatura deviene de supuestos teóricos distintos. Para extender el conocimiento de esto, se recomienda leer el Capítulo IV sobre las tesis fundamentales de la taxonomía teórica (Ribes y López, pp. 55-72).

Un niño puede acercarse o alejarse de una pelota que está viendo en el parque. Al acercarse o alejarse, el objeto no se modifica, sólo se modifica la respuesta visual del niño que puede ver más pequeño o más grande el objeto de estímulo. Dar vueltas alrededor de la pelota tampoco afectará al objeto, sólo se afecta la respuesta visual del niño que puede ir viendo los "cambios" de la pelota si ésta, por ejemplo, está formada por gajos de diferentes colores. Si la pelota tiene un color uniforme, mientras da vueltas alrededor de ella, la respuesta visual será la misma en la medida en que no se acerque o aleje de la pelota. Acercarse o alejarse sólo modifica el campo de interacción visual del niño ante la pelota y en todo caso, puede constituir una interacción contextual.

Dado que el objeto es independiente, la orientación del niño respecto a la pelota y la locomoción hacia el mismo objeto no producen efecto en éste. El niño, estando cerca, lejos o junto al balón puede dar una patada (Rm) pero sólo cuando el pie del niño haga contacto con el balón, se podrá configurar una interacción suplementaria ya que el movimiento de la pelota es condicional (contingente) a la respuesta (Rm) que sea eficaz, esto es, aquella que haga contacto con el balón. La orientación y la locomoción facilitan la posibilidad del contacto, estando presente el balón (OE).

Subcaso: Contingencia Simple

El primer subcaso de la función suplementaria es el de contingencia simple. El niño ante la presencia de diversos OE que pueden por ejemplo, ser visuales, táctiles, auditivos, y ante la sonaja (Ey), la ve (Ry) y además la empuja (Rm), ocasionando el desplazamiento de la sonaja (Et), mismo que es visto por el niño (Rt). En el diagrama de Ribes y López (1985, p. 141) para representar el paradigma de este subcaso, existen dos cambios que pueden no ser claros, dada la nomenclatura y símbolos empleados en la función contextual. En esta ocasión, los autores citados emplean el símbolo Ey y Exy para señalar la presencia o ausencia de un estímulo respectivamente, lo cual marca una diferencia con la notación que se empleó en la función contextual ya que la diagonal sobrepuesta en una letra, indicaba si un estímulo era o no condicional.

Si bien en esta obra nos hemos referido a Ey como el estímulo que interactúa con la Ry y el estímulo Ex interactúa con la Rx6. El segundo cambio es que en la descripción del paradigma de la función suplementaria (ver la siguiente ilustración), ejemplificando el método de la operante libre, Ribes y López (p. 142) indican que Ex corresponde a la comida o el agua, Ey a la palanca, Ex, Ez, En a estímulos visuales, auditivos o de cualquier otra modalidad y Ry es la presión de la palanca además de que Rx es la respuesta de olfatear, tomar o ingerir el alimento. El diagrama que presentan Ribes y López (1985, p. 141) se observa en la Figura 10.

De acuerdo al texto, existe la imprecisión de presentar el símbolo Exy  ya que debiera ser en tanto que se trata de eventos no contingenciales.

Figura 10

Aunado a esto, dado que las flechas en todos los diagramas indican la relación de la condicionalidad existente entre los distintos elementos intervinientes, posiblemente un mejor diagrama sería el que se presenta en la Figura 11.

Figura 11

Dado que ver la palanca  no es condición para que se presente el alimento (Ex), entonces la palanca () en su modalidad visual no es condicional y por tanto, la respuesta de verla, no es efectiva. La respuesta que sí es efectiva es Ry apretar la palanca pues ésta es la condición necesaria para que se presente el alimento (Ex).

Otra variante de la contingencia simple, se presenta en el diagrama b (Ribes y López, 1985, p. 143) y representa entre otros fenómenos el de escape. En este caso, estando presentes la palanca (Ey) y el choque (Ex), la opresión de la palanca (Rx) conduce a la eliminación del choque que se representa como ?Ex y consecuentemente a dejar de responder a un choque (?Rx) que ya no se presenta. Para evitar confusiones, en esta obra se empleará la notación ?Ex y ?Rx para denotar que se trata de un E y una R ausentes, sea por omisión y porque no ocurren. Un ejemplo cotidiano, puede ilustrar esta situación. Una persona tiene enterrada una espina (Ex) y cuenta con unas pinzas (Ey). Mediante el movimiento de la pinzas (Rm) al retirar la espina (Ex), se ocasiona que cese el dolor (?Rx) ante la ausencia de la espina (?Ex).

Como puede considerarse, el diagrama a –y- b de la página 143 en la obra de Ribes y López, corresponden a la presentación (Ex) o ausencia/eliminación del estímulo (?Ex). Los diagramas de Ribes y López, identificados como a1 –y- b1, corresponden a la presentación (Ex) o ausencia de otro estímulo (?Ex) ante la presencia (Rx) o ausencia (?Rx) de una respuesta que le antecede.

Subcaso: Contingencia Intermitente

El segundo subcaso es la contingencia intermitente que se ilustra de la siguiente manera. Imagine que una persona marca un número telefónico que resulta estar ocupado. Es usual que después de algún tiempo, la persona marque una y otra vez hasta lograr que le contesten. En cada ocasión, una vez que se escucha (Ry) el tono para marcar (Ey), la persona oprime los botones (Rx1,2,…n) de los números correspondientes (Ex). Pero en caso de oír el tono "ocupado" (Ep) y no oír a quien se le habla (?Ez), la persona que marcó los números, no habla (?Rh) o bien, al oír (Rs) la voz de alguien que contesta (Es), entonces quien marcó, procede a hablar (Rh). Como se puede considerar, la misma secuencia Ey - Ry → Ex - Rx puede dar paso a dos situaciones diferentes:
Ep ocupado o Es contesta
y con ello a dos respuestas diferentes:
?Rh no hablar o Rh hablar.
El diagrama completo se presenta en la siguiente Figura 12.

Figura 12

Subcasos: Contingencia Compuesta y Concurrente

Los subcasos de la contingencia compuesta y concurrente se explican teniendo como base la descripción anterior, sólo que en el primer caso, deben cumplirse dos o más relaciones contingenciales en algún momento y en el segundo caso, dichas condiciones deben darse de manera simultánea. Por ejemplo, Estifenio debe revisar la limpieza de los pasillos y además contar la mercancía que está en los anaqueles, antes de poder salir de su trabajo. Si estas dos tareas son independientes y se relacionan a contingencias diferentes, pueden ocurrir en cualquier secuencia. El ejemplo de la contingencia concurrente puede ejemplificarse cuando se cierra (Rx) la llave del agua (Ex) hasta que se ve (Ry) que está llena la cubeta (Ey). Nótese que esto implica no cerrar la llave (?Rx) cuando la cubeta no está llena (?Ex).

Otro ejemplo, que involucra a un segundo individuo, se considera cuando alguien escucha lo que el otro dice y se espera a que el interlocutor haga una pausa para empezar a hablar en relación a lo que se le dijo. Como puede considerarse, no sólo es lo que dice (Ex), sino también la pausa (Ey) las dos condicionalidades que permiten el inicio de la respuesta del hasta entonces escucha. Al igual que en los casos anteriores, en cada caso existen al menos circunstancias diferentes: se escucha (Rx) lo que se dice (Ex) en silencio (?Rh) y ante la pausa (Ey), la persona que escuchaba ahora habla (Rh). Situaciones como las que se describen, les ocurren a muchas personas de manera cotidiana.

Este último tipo de interacción es la forma más compleja de la función suplementaria y por ello es el antecedente necesario para la emergencia de formas de interacción más complejas que se describen en la siguiente sección.

6En nuestro ejemplo: el timbre (Ey) que se oye (Ry) y la sonaja (Ex) que se ve (Rx)

Su voto: Ninguno Media: 4.1 (14 votos)


Dr. Radut | book