Skip to Content

La función selectora

Fulgencia está haciendo fila en el banco para realizar un pago y también está esperando que llegue su amiga Dulcinea que le va a dar el dinero que le hace falta para cubrir la cantidad que va a pagar. Pueden ocurrir dos situaciones. En un caso, Dulcinea llega antes de que a Fulgencia le toque pasar a la ventanilla. Si así ocurre, Fulgencia recibirá el dinero pero aún deberá esperar su turno para pagar. En una segunda situación, a Fulgencia ya le toca pasar pero su amiga no ha llegado. En este caso, Fulgencia deja pasar a la persona que está detrás de ella. Para que Fulgencia pase a la ventanilla, deben cumplirse dos contingencias: tener el dinero que le falta y que la ventanilla esté libre. Si está presente sólo una de estas contingencias, Fulgencia no actuará.

Como puede considerarse, este caso es más complejo que el comprendido en la función contextual y en la suplementaria pero incluye ambos tipos de interacciones. Esto puede representarse mediante el diagrama que presenta la Figura 13.

Figura 13

fsel1

La relación completa Ey – Ex depende de Es pero a la vez, Ey –y- Ex afectan funcionalmente a Es. Las propiedades de la situación Es son condición necesaria para que operen funcionalmente las relaciones Ey - Ry  –y-   Ex - Rx. En este sentido, Es es una contingencia concurrente. Cada vez que avanza la fila, las propiedades de Ey fila de personas, varía en cada ocasión.          

Como se puede considerar, el caso de la función selectora comprende dos segmentos de estímulo. Por una parte está el segmento formado por los estímulos Ey –y- Ex, que entre ellos constituyen una relación suplementaria y, por otro lado, está el Es que funge como selector. Otro ejemplo cotidiano ocurre cuando Geracio está eligiendo lo que va a comer de un menú pero debe ajustar lo que pida a la cantidad de dinero que tiene en el bolsillo. Algunos platillos que le gustan, rebasan la cantidad de dinero que trae. Por lo cual, debe hacer su selección combinando algún platillo que, aunque no sea su favorito, sí pueda comprar además de otro que sí le gusta mucho. El menú constituye el Ex del que puede adquirir algunos platillos mediante el dinero (Ey) del que dispone. Si paga, le dan ese alimento Ey - Ex y en este caso, el sujeto produce la situación S que es precisamente la combinación de platillos que sí puede adquirir.

Otro ejemplo de la función selectora se ha puesto de moda mediante los exámenes que muchas escuelas de nivel medio superior y superior practican para clasificar y admitir o rechazar a los aspirantes. En dichos exámenes se incluye una sección a la que, entre otros nombres, se le ha denominado como inteligencia o razonamiento verbal. Esta sección incluye preguntas a manera de silogismos. Un ejemplo es la siguiente pregunta.

Blusa es a botón como idioma es a:

a) castellano        b) lenguaje             c) palabra       d) ninguna de las anteriores

            La pregunta puede descomponerse en dos segmentos El primero (Ey) lo forma la primer aseveración "Blusa es a botón" que de hecho, señala un tipo de relación entre las palabras blusa y botón. En otras palabras, presenta la forma de resolver lo que sigue a continuación. El segundo elemento (Ex) está formado por el resto de la pregunta y las opciones, esto es:

idioma es a:

a) castellano        b) lenguaje             c) palabra       d) ninguna de las anteriores

Tomando en cuenta el primer elemento (blusa – botón), ahora el aspirante debe considerar qué opción (a, b, c ó d), es la palabra que guarda la misma relación con la palabra idioma. Con objeto de hacer más clara la función selectora, se abordará un ejemplo que se ha estudiado ampliamente.

Igualación de la muestra

En múltiples investigaciones realizadas se ha empleado el procedimiento nominado igualación de la muestra, dado su gran potencial para estudiar respuestas de diferente nivel de complejidad entre las que puede encontrarse la función selectora.

El procedimiento consiste en presentar un estímulo que se usa como muestra además, dos o más estímulos con los cuales se hace la comparación. Por ejemplo, Nicasio le da como muestra a Rascón, la fotografía de una persona y le pide que la compare con otras tres fotografías. Nicasio puede hacer la presentación de dos maneras. En una de ellas presenta todas las fotografías (estímulos) simultáneamente.

Una segunda forma consiste en presentar en primer lugar la fotografía (estímulo) que servirá como muestra y posteriormente, las tres fotografías restantes (estímulos de comparación). Esta última forma de presentación se conoce como demorada y el intervalo entre la primer fotografía y las tres restantes, puede variar de acuerdo al interés de Nicasio.

La tarea de Rascón consiste en igualar una de las tres ultimas fotografías (estímulos de comparación) con la primera (estimulo de muestra) de acuerdo a un criterio que Nicasio no le comenta a Rascón. Suponiendo que Nicasio decide hacer la presentación de las fotografías de manera simultánea, le presenta todas las fotografías a Rascón y le dice: ¿Cuál crees que es la que va junto con la fotografía que puse encima de las otras tres? Este ensayo se ilustra en la Figura 14.

Figura 14

igualación a la muestra

 

La selección de cada una de las tres opciones puede o no ser correcta de acuerdo al criterio que tiene Nicasio y que no le comunicó a Rascón. Si el criterio de igualación que está considerando Nicasio es de identidad, la opción correcta es la fotografía de la izquierda. Pero si el criterio de Nicasio es de semejanza, entonces la fotografía de en medio sería la correcta en tanto que se trata de la fotografía de un perro. La semejanza de las dos fotografías es que ambas contienen un perro. Finalmente, si el criterio de igualación elegido por Nicasio es de diferencia, entonces la opción correcta será la fotografía de la derecha en tanto que no se trata de un perro.

Otro ejemplo de este procedimiento ocurre si se presentan las siguientes letras.

                                               G                                (Estímulo de muestra)

                                   g          5          G                     (Estímulos de comparación)

Si el criterio de igualación que establece el experimentador es el identidad, la última opción es la correcta (es la misma letra y ambas son mayúsculas). Si el criterio es el de semejanza, entonces la primer opción (g) es correcta en tanto que aunque se trata de la misma letra, una está escrita con mayúscula y la otra con minúscula. Pero si el criterio de igualación es de diferencia, entonces la opción correcta será el "5" en tanto que no es una letra.      

En ambos ejemplos sólo se ilustra un ensayo de dicho procedimiento. Usualmente, en la investigación se emplean 20, 30 o más ensayos y los estímulos que se presentan en cada ensayo son diferentes, cuidando que la relación entre el estímulo muestra y los estímulos de comparación, corresponda al criterio establecido por el investigador. Por ejemplo, el segundo ensayo de la identificación de relación entre letras, podría ser el siguiente.

                                               M                                (Estímulo de muestra)

                                   3          M         m                     (Estímulos de comparación)

En este ensayo puede apreciarse otra característica del procedimiento que consiste en variar la ubicación de la opción correcta.        

Ahora, considérese como Ey – Ry al estímulo "M" y la respuesta visual respectiva. Cada estímulo de comparación y su respuesta visual correspondiente puede nominarse Ex1, 2 ó 3 – Rx1, 2 ó 3. La selección (Rs) de una opción se hace bajo un criterio (Es) que generalmente no conoce el participante. La Rs será efectiva si se ajusta al criterio que el experimentador haya establecido previamente. ¿Porqué lo establece él? ¿Qué ocurre si el participante responde empleando otro criterio?

El establecimiento de un criterio

 

¿Quién determina el criterio de igualación? Debido a que este aspecto ha generado muchas polémicas, es necesario detenerse a considerar cuál es el "origen" de este criterio. Imagine las cinco situaciones siguientes.

a) Alguien quiere bajar el volumen de un aparato de sonido que no le es familiar. Ante su vista están presentes diferentes controles y manipula uno de ellos, desconociendo cuál será el efecto.

b) Otra persona quiere tocar un timbre de un tablero que está en la entrada de un edificio, pero el tablero no tiene señalamientos y los que aparecen no son legibles. La persona tocará uno de ellos, esperando escuchar la voz de la persona a la que va a visitar.

c) En otra circunstancia, una persona resuelve un examen con preguntas de opción múltiple que elaboró su maestro. La respuesta que dé a cada pregunta se ajustará a las opciones que estableció el maestro.

d) Otro caso ocurre cuando una persona está escribiendo una carta pero no sabe exactamente en qué lugar poner la fecha, esto es al inicio o al final de la carta. Finalmente decide escribirla en la parte superior de la hoja.

e) En otra circunstancia, una persona quiere pintar una mesa y dispone de cuatro colores de barniz. Aunque todos los colores combinan con los muebles que ya tiene, termina eligiendo uno de ellos porque le parece que "le dará vida al cuarto" en el que la pondrá.      

Como puede considerarse, en las cinco situaciones anteriores, el origen del criterio es diferente en tanto que se trata de terceros desconocidos, conocidos o, en otros casos, quien establece el criterio sin o con alguna razón, es la persona que actúa. Los aparatos de sonido son diseñados por múltiples personas siguiendo indicaciones de diverso tipo como pueden ser los de tipo ergonómico. Es difícil saber quién eligió el criterio final para ubicar el control del volumen pero, dicho control accionará sólo cuando éste sea manipulado. Quien diseñó el tablero de timbres de un edificio y quien se mudó a una casa específica en algún caso pueden señalarse como los responsables de establecer el criterio de qué timbre tocar, pero resulta un sin sentido preguntarse quién puso el criterio. La decisión de qué opciones aparecen en el examen y el lugar específico que ocupan cada una de ellas, fue una decisión del maestro. El alumno se ajusta a las mismas en cada pregunta para probar su conocimiento sobre la materia. Escribir la fecha al inicio de la carta, aunque es decisión del que escribe, aparentemente no tiene razón para ello. Decidir pintar la mesa de un color específico, teniendo cuatro opciones, corresponde a quien va a pintar la silla aunque en este caso, sí existe una razón de la elección.       

Independientemente de quién y cómo se establece el criterio que debe tener una respuesta específica, todas las situaciones anteriores son ejemplo de una interacción selectora por parte de la persona que pretende bajar el volumen, tocar un timbre, contestar las preguntas del examen, escribir la fecha de la carta o emplear cierto color para pintar. Con esto, se pretende argumentar que el tipo de configuración de la interacción alude, entre otros factores, a la manera en que se estructuran las contingencias en que ocurre la respuesta, no al origen del criterio. Esto ha dado pie a una discusión en la que se distingue si el experimentador o el participante es quien genera los criterios y para algunos ha marcado la diferencia que hay entre comportamiento inteligente y creativo (ver Silva, Arroyo, Carpio, Irigoyen y Jiménez, 2005).      

Ribes y López (1985) exponen cuatro subcasos de esta función selectora. El primero de ellos, condicionalidad de la relación suplementaria, se ejemplifica con el desempeño del alumno ante el examen de opción múltiple que en realidad puede ilustrarse como un ejemplo del procedimiento de la igualación de la muestra de primer orden. El segundo subcaso nominado condicionalidad del evento suplementario corresponde en general al fenómeno conocido como discriminación condicional. El tercer subcaso de la condicionalidad del evento contextual se aplica al fenómeno conocido como generalización mediada de segundo orden y, finalmente, el último subcaso de la doble condicionalidad de la relación suplementaria, corresponde en general al desempeño ante un procedimiento de igualación de la muestra de segundo orden.

Su voto: Ninguno Media: 4.1 (14 votos)

Comentarios

fUNCIÓN SELECTORA

Estoy gratamente sorpredida por haberme encontrado este material, soy Profesora Universitaria y doy clases en la licenciatura en Psicología, imparto clases en el espacio educativo Práctica Básica I y II donde vemos la taxonomía de Ribes y López /1985) así como también colaboré en el nuevo plan de estudios junto con el Dr. Claudio Carpio y Carlos Ibañez intercoductistas.
En mi espacio educativo los alumnos identifican interacciones psicológicas y su nivel de desligamiento a partir de situaciones sucedáneas o in situ.
Yo tengo más ejemplos si gustan los comparto.
Mtra. Martha Cristina Chávez Favela
mchavez2902@gmail.com

FUNCION SELECTORA

Mtra. Martha Cristina Chávez Favela, soy estudiante de II semestre de Psicologia Me gustaría, me compartiera ejemplos de la distintas funciones de la taxonomia funcional de la conducta de de Ribes y López. En particular de la función Selectora.
Agradecida de antemano.
Cuquita Meneses
cuquitauni@gmail.com



Dr. Radut | book