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Responsabilidad

 

imagen para artículo sobre responsabilidadUna persona responsable es aquella que anticipa las consecuencias de su comportamiento o en caso dado, las asume. Si bien esto puede ser claro para los educadores (padres y profesores), no es explícita la forma en la cual puede enseñarse más allá de que éstos hagan ver al alumno las consecuencias en forma anticipada o forzarlo a asumirlas una vez que haya ocurrido el suceso.

Podemos hablar de dos vías en las cuales la responsabilidad puede ser formada en forma práctica.

 

a) Delegar responsabilidades cada vez mayores en los alumnos, respecto a sus actividades como estudiantes

Existen patrones de educación escolar básica en los cuales se pide siempre el mismo criterio: ser responsables, estudiar, hacer las tareas, participar en el salón de clases, resolver los exámenes, en pocas palabras, se espera que sea un buen alumno. 

Cada uno de estos elementos puede ser logrado en caso de que exista la posibilidad de que el alumno vaya teniendo oportunidad de tomar sus propias decisiones. De hecho la responsabilidad está en relación directa a las decisiones que se toman en una situación cualquiera.

Preguntémonos entonces: ¿Cuándo el estudiante toma las decisiones de cuánto estudiar diariamente; qué estudiar; a qué hora; cuándo exponer una clase; cuándo participar; qué esfuerzo poner al hacer un trabajo; cuándo salir y entrar a clases; cuándo leer el libro de texto; cuándo repasar las notas-resúmenes; etc.? En la mayor parte de las escuelas de educación básica estos aspectos  están completamente determinados por la institución misma.

Ante estas circunstancias, el alumno lo único que tiene que hacer y aprende es seguir el reglamento y las disposiciones de qué hacer dentro de la escuela y, fuera de ella, dependerá de lo que digan sus padres. En tal caso, el alumno está aprendiendo a ser responsable bajo la conducción de alguien que le indica qué, cómo y cuándo hacer. Sin embargo, no está generando un sentido de responsabilidad propio. ¿Hasta qué grado es correcto que ocurra de esta forma?

Es poco recomendable que a un  alumno de preescolar o primaria menor le dejemos la responsabilidad de decidir si estudia o no, si participa, si entra a clase, si llega temprano o no a la escuela. Los adultos tienden en general a formar estos hábitos con poca o nula participación deciditoria por parte del alumno.

Conforme la persona va creciendo, los reglamentos pueden o no ser más permisivos. Si los reglamentos están pensados en términos de la autosuficiencia del alumno, debemos de eliminar el término de permisividad y cambiarlo por el de responsabilidad. Si este objetivo no es claro o no existe, posiblemente entonces si se trate de un aspecto de permisividad.

En el primer caso podemos decir que la escuela y el profesor están formando responsablemente a sus alumnos y que los "permisos" que se otorgan no son tales sino más bien, son parte de la delegación de responsabilidades.

Si esto es así, el alumno tiene la oportunidad de aprender a anticipar las consecuencias y asumirlas sean cuales fueren. Un ejemplo concreto de esto se puede observar en un Programa de Autonomía Escolar que se describe más adelante.

 

b) Delimitar criterios de ejecución

La acción de delegar responsabilidades en los alumnos, siempre debe acompañarse de la definición de los criterios bajo los cuales la acción delegada debe ser realizada y obrar en consecuencia a ello.

Por ejemplo, si el profesor decide que sus alumnos determinen el momento en el cual ellos pueden decidir qué representación hacer en un festival, debe señalar que la representación:

a) debe involucrar por lo menos al 80% de los compañeros;

b) la duración del evento debe ser de un máximo de 5 minutos;

c) debe practicarse tan frecuentemente como el grado de complejidad lo requiera y acorde a los espacios y materiales disponibles en la escuela; y

d) no debe implicar un gasto mayor al 25% de la colegiatura mensual. Nótese que el profesor en este caso, estableció criterios claros, mismos que ahora debe vigilar que sean respetados por el grupo.

Otro caso frecuente ocurre en las asambleas grupales que periódicamente se pueden efectuar en un grupo escolar. Nuestro objetivo terminal de dichas asambleas, es que los alumnos lleguen a conducir en forma independiente tales reuniones pero esto debe irse delegando con base al grado de responsabilidad que los alumnos vayan logrando.

En tales casos el profesor gradualmente iría enseñando a sus alumnos a establecer criterios que permitan definir si se cumplió o no con tal actividad o acuerdo. Debemos insistir que existen aspectos que no pueden ser delegados a los estudiantes como son los siguientes: elaborar de manera totalmente independiente el Reglamento General de Alumnos; definir la permanencia o contratación de un profesor; establecer todos los lineamientos o formas principales de evaluación, etc.

Los alumnos en estos casos, pueden colaborar para el mejoramiento de dichos aspectos pero no decidir tales elementos, al margen de los criterios que la institución como tal posee.

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Dr. Radut | book