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Taxonomía

 

Este vocablo, como muchos otros empleados en la psicología, no es un término técnico de dicha disciplina. Se emplea generalmente en la biología y fuera de ese ámbito pertenece al lenguaje ordinario y por tanto debe ser entendido de acuerdo a la definición que existe en un diccionario.           

Si se le pregunta a una amiga qué trae en su bolso, ella dirá (si está de acuerdo en responder ante tal indiscreción) que trae cigarros; dinero; llaves de la casa, de la oficina, del carro; un espejo; papeles; recibos; tijeras; su cartera y algunas fotografías en ella. Ella ha descrito las cosas que trae consigo, sin implicar orden alguno. Si se le pide que clasifique las cosas que trae en el bolso, podría dar muchas respuestas. Una de ellas podría ser: cosas personales, cosas para gastar y recuerdos. Clasificar, significa agrupar una serie de objetos o eventos a partir de alguna característica que permitan su diferenciación.           

Ya en confianza, se le podría pedir a la amiga que diga qué cosas tiene en su bolso de acuerdo a la importancia que ella les da. Una posible respuesta sería: en primer lugar están mis recuerdos, después mis cosas personales y por último el dinero que traigo. En este caso, no sólo agrupó los objetos sino que les dio un orden jerárquico (de más a menos importante). Se podría considerar que tal jerarquía a su vez, es inclusiva teniendo en cuenta las siguientes cuestiones. Un recuerdo también es una cosa personal y aunque no es dinero, tiene algún costo monetario. Puede notarse que los elementos de este grupo tienen las tres características. Pero las “cosas personales” (como pueden ser la credencial y tarjetas de crédito) no son recuerdos aunque tienen algún costo monetario. En este caso, los objetos sólo tienen dos de las tres características. Por último, generalmente, el dinero no forma parte de los recuerdos y aunque la amiga es dueña de él, difícilmente podría decir que se trata de una “cosa personal” dado que, por ejemplo, puede cambiar un billete de 100 pesos por cinco billetes de 20 pesos o 10 monedas de 10 pesos cada una. Nadie cambiaría sus cosas personales por cualesquiera otros, en tanto son personales. Los elementos de este conjunto sólo tienen una característica.           

Es muy importante notar que la taxonomía hecha por la amiga incluye grupos (clases) de objetos cuya diferencia es cualitativa, no es cuantitativa y sería un error tratar de compararla o reducirla a este tipo de criterio.           

El ejemplo anterior incluye algunas de las formas en las que el conocimiento científico se desarrolla. A saber, en primer lugar se necesita nominar a los objetos (cigarros, dinero, llaves, etc.), lo que permite diferenciar un objeto de otro. En segundo lugar, los trabajos en la ciencia tratan de hacer clasificaciones de los objetos (cosas personales, cosas para gastar) y por último, con base en las anteriores consideraciones, ahora se procede a efectuar una taxonomía con base en algún criterio. En el ejemplo, el criterio fue la importancia que la amiga le dio a las cosas que traía en su bolso.           

Hasta donde se sabe, todas las teorías existentes en la psicología, de una u otra forma pretenden estudiar y explicar el comportamiento. En este sentido, las teorías parten de los actos de los organismos sean animales, humanos o ambos. En esta tarea, los actos, en tanto son diferentes, tienen nombres diferentes. En la medida en que se puede diferenciar un acto de otro, entonces, puede pasarse a la siguiente fase: la clasificación de los actos. En este punto empiezan a generarse las diferencias entre las teorías existentes. La amiga del ejemplo, por alguna razón no explícita, clasificó los objetos que trae en su bolso en tres grupos: personales, para gastar y recuerdos. Otra persona podría clasificar esos mismos objetos mediante criterios muy diferentes, por ejemplo: los de uso cotidiano, de uso eventual y los de raro uso. O bien, clasificarlos de acuerdo a facilidad-dificultad de poder conseguir su repuesto. Las formas de clasificación, como se puede ver, obedecen a criterios diferentes y en las teorías científicas, como en la vida diaria, el criterio además de ser diferente puede ser explícito o no.           

Finalmente, la teoría, como en el ejemplo, exige una taxonomía, esto es, la clasificación de acuerdo a una complejidad inclusiva. En el ejemplo, el criterio fue la importancia que la amiga les dio. Dicho criterio puede ser variado, o no explícito, pero se le puede conocer. De forma similar, se realiza una taxonomía cuando a una clasificación de hechos se le otorga un orden jerárquico. Este orden puede o no ser explícito pero de una u otra manera existe y puede ser descrito.           

El término taxonomía tiene su raíz etimológica en el griego: nomos [nómos] = ley, ciencia, norma y tajis [táxis] = orden, rango. Por tanto, taxonomía es la norma que ordena de acuerdo a un rango. Así, por ejemplo, una taxonomía morfológica, genética, atómica o funcional, se basa en normas que ordenan cosas de acuerdo a un rango morfológico, genético, atómico o funcional, respectivamente.           

En la psicología interconductual se propone una taxonomía de los actos psicológicos con base en el tipo de interacción que el individuo realiza ante un objeto o evento. Dicha taxonomía define cinco grupos de interacciones de complejidad creciente y que son inclusivas (ver función contextual, suplementaria, selectora, sustitución referencial, sustitución no referencial).

“La taxonomía de funciones, como un sistema de clasificación de la conducta, constituye, no una ‘explicación’ final del comportamiento, sino más bien un marco conceptual que ubica, orienta, plantea y delimita los problemas empíricos” (Ribes y López, 1985, p. 53).

“Formular una taxonomía funcional de la conducta es central en cualquier intento sistemático por identificar y analizar niveles jerárquicamente organizados de interacción del organismo con su ambiente. La taxonomía así propuesta, debe delimitar formas cualitativas de función ...” (Ribes y López, 1985, p. 55)

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Dr. Radut | book