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Tratamientos

toma de medicamentosCuando los padres buscan información sobre el mejor tratamiento para su hijo casi siempre se encuentran con una larga, desordenada y perpleja lista de terapias que proclaman efectividad para tratar el autismo y casi ninguna guía seria que ayude a los padres a decidir.

A la vez que florecen muchas intervenciones, la confusión es cada vez mayor. Muchas veces, la confusión involucra también a muchos profesionales. Para colmo de males, quienes debieran asesorar a los padres; ya sea los profesionales de confianza, las asociaciones de padres y casi todos los que ocupan el lugar de referentes en el tema; no otorgan opiniones fuertes y contundentes que ayuden a los padres a categorizar el valor de las ofertas que les ponen por delante.

Por lo general el discurso reinante señala fuertemente que “existen varias terapias para tratar el autismo” y que “no sabemos cuál funcionará puesto que, desconocemos qué lo causa y a su vez cada niño es diferente”.

Es verdad que cada niño es diferente y que desconocemos la causa exacta por la cuál el niño no aprende de la misma manera que lo hacen casi todos los niños. Pero esto no justifica que cualquier cosa que se haga o proponga sea válida. Para poner orden entre tantas preguntas y confusión existe una forma de poder ponderar qué le servirá o no al niño: la evidencia científica.

La evidencia nos muestra que no todas los tratamientos son iguales ni todas las intervenciones que se ofrece son potencialmente efectivas. Muchas intervenciones son directamente perjudiciales. Otras, en estudios controlados han demostrado menos eficacia que la administración de un placebo. Muchísimos tratamientos han demostrado ser ineficaces o tener mínimos efectos.

Existen también otras intervenciones que giran en torno a un recurso o estrategia elevada a la categoría “tratamiento” y en forma alguna cumplen con los requisitos para ser un tratamiento completo. A pesar de ello, encontramos que “la variedad” de tratamientos sigue creciendo frente a padres y profesionales que ignoran los resultados de la investigación científica.

Contrariamente a lo que se suele difundir, que existen “muchos tratamientos” potencialmente efectivos para el autismo, existe una forma de categorizarlos:
 

  • Tratamientos que han demostrado ser perjudiciales o potencialmente peligrosos en estudios científicos.
  • Tratamientos cuyo fundamento gira en torno a metáforas sobre lo que ocurre “en el interior del niño” (psicoanálisis, comunicación facilitada)
  • Tratamientos fraudulentos (comunicación facilitada)
  • Potencialmente peligrosos para la salud (AIT, globulina intravenosa, mega vitaminas)
  • Tratamientos que proclaman ser eficaces basándose en opiniones, especulaciones, anécdotas.
  • Tratamientos viejos y descartados por ineficaces, reciclados para captar a los padres de niños pequeños que no conocen la larga historia de fracasos (dietas, vitaminas, suplementos)
  • Tratamientos que prometen mejoría para larga lista de problemas: desde el autismo, pasando por el cáncer, el síndrome de fatiga crónica y la parálisis cerebral.
  • Tratamientos que toman una actividad común para cualquier niño que es transformada en “Terapia” al tratarse de un niño con dificultades: hidroterapia, zooterapia, equinoterapia, arteterapia, músicoterapia...
  • Que se sustentan basándose en el uso de un recurso espectacular: delfinoterapia.
  • Que tienen fundamento solo en la opinión de uno o varios “expertos” interesados y sin ningún aval independiente.
  • Tratamientos que se proponen como “un complemento” o como “alternativos”.
    • Ejemplos : dietas, vitaminas, quelación, sales de oro, terapia de la vida diaria, Terapia del ritmo, Floor Time, medicación antimicótica, cámara hiperbárica, masaje craneosacral, hormonas, hidroterapia.
  • Tratamientos que demostraron ser ineficaces en estudios controlados.
  • Tratamientos eclécticos que incluyen dentro del programa filosofías, técnicas, estrategias y procedimientos totalmente contradictorios entre sí (por Ej. ABA+estimulación sensorial+TEACCH)
  • Tratamientos médicos que se fundamentan en la opinión de algunos “expertos” y en ningún estudio científico serio.
  • Tratamientos basándose en tomar una conducta por su forma (por ejemplo “problemas sensoriales”) que desarrollan estrategias y procedimientos para “solucionar o mejorar el problema” que es considerado único y central.
  • Tratamientos que no proponen objetivos medibles ni revisión sistemática de resultados, objetivos, estrategias, procedimientos.
  • Ejemplos: vitamina B, dimetilglicine, método Doman-Delacato, integración sensorial, tratamientos eclécticos, estimulación temprana, la metodología utilizada en educación especial.
  • Tratamientos que se presentan como efectivos pero solo son eficientes o eficaces:
    • Eficientes: el tratamiento muestra resultados solo dentro de contextos adaptados o controlados. Todos los tratamientos que consideran al niño enfermo y que debemos adaptar el contexto. Ej. Teacch
    • Eficaces: que muestran resultados en el cumplimiento de un único objetivo. Tratamientos que toman una estrategia válida para algunos niños y la elevan a la categoría “tratamiento para el autismo”. Ej. Historias sociales, estrategias visuales.
  • Tratamiento efectivo: (que tiene resultados en todas las áreas y en todos los contextos). El único tratamiento con evidencia científica sólida es el Análisis de la conducta, intensivo y temprano: Departamento de Salud del Estado de Nueva York

Con relación al análisis de la conducta, no todo lo que algunas personas llaman ABA realmente lo es. Vale la pena en este punto revisar el artículo publicado en nuestra página “Lo que el ABA NO es” .

También es importante distinguir algunos tratamientos que toman algunas técnicas y/o procedimientos del análisis de la conducta, como es el caso de DT (discrete Trials) o PBS (positive Behavioral support) que pone énfasis en un procedimiento específico; o el “Método Lovaas” que es un modelo específico de tratamiento que toma algunas técnicas y procedimientos del análisis de la conducta.

Finalmente:

“Paradójicamente, en una era donde pueden existir las terapias para el autismo más perplejas y en gran número, la elección principal para los padres –en realidad, para el campo de la investigación y tratamientos para el autismo en su totalidad- parece ser más clara que nunca. Es la elección entre pseudo ciencia / anticiencia y la ciencia.”

Gina Green.

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